Producto
Un agente que trabaja tu marca, no una herramienta que programa posts
La diferencia práctica: una herramienta te espera. Un agente llega con el trabajo hecho para que tú decidas.
El ciclo completo
En el orden en que ocurre.
Aprende tu voz
Le dices cómo habla tu marca —o eliges un punto de partida— y afina con cada pieza que apruebas o corriges.
Redacta
De una nota suelta saca la pieza. Si quieres comparar, te da variantes con ángulos distintos: gancho, pregunta, dato, historia.
Tú apruebas
Todo output es editable. Aprobar, editar o descartar, siempre a la vista. Editar una pieza aprobada revoca la aprobación: se aprueba el contenido, no la pieza.
Programa y publica
Calendario propio. Al momento de disparar se revalida que lo aprobado siga siendo lo que sale.
Responde y escala
Comentarios y mensajes en una bandeja. Lo repetitivo lo cierra una regla; una queja o un tema legal escala a un humano aunque el nivel sea alto.
Te dice cómo va
Cuánto propuso, cuánto aprobaste sin tocar, cuánto tiempo te costó decidir. Esa es la señal de si el agente está mejorando.
Lo que no hace
Porque saberlo antes vale más que descubrirlo después.
No publica sin ti
En ningún nivel de autonomía. Responder puede ser automático; publicar en el muro de tu marca, nunca.
Todavía no mide alcance
Alcance, likes e impresiones los entrega Meta y estamos esperando permisos. Lo que sí medimos hoy es cómo trabaja el agente y cuánto tiempo te cuesta.
No inventa tu estrategia
Empaqueta la tuya. Los playbooks son tus recetas, reutilizables — no una plantilla genérica que suena igual para todos.
Cuando una respuesta se manda sola, queda registrado que fue la IA, con qué confianza y por qué. La trazabilidad no es un extra: es lo que te deja soltar correa sin perder el control.